VENEZUELA, HOY POR TI ALZO MI COPA.

IMG_20140220_152159

Detrás de esta antigua bandera de Venezuela (en la nueva hay ocho estrellas y el caballo mira hacia adelante para complacer a una niña que sabrá poco del valor de los símbolos) estoy yo.

La bandera es antigua porque es la que vino conmigo en mi maleta el día que subí al avión que me traería a España, pero si bien me resulta oprobioso el presente, no anhelo el pasado que lo hizo posible. 

Mi padre fue un idealista de los que creían que la revolución que haría de la tierra un paraíso era posible. Aunque murió cuando yo era una niña, crecí entre sus ideas y sobre todo entre sus lecturas que la más de las veces mi hermano (que siempre entendió mejor la ideología, me explicaba).

Yo también soñé con un mundo mejor, hasta que me percaté de que aquella Cuba que lo había “realizado” no era más que una ruina de sí misma que trataba a  los nacidos en su propia tierra como ciudadanos de segunda, para mantener entre los turistas, con su puñado de dólares, la ilusión del paraíso.

El golpe que dio Hugo Chávez (aunque sus acólitos olvidan que era un golpista) fue aplaudido por la gran mayoría de venezolanos, como respuesta a un cúmulo de circunstancias que justificaban el desprecio que sentíamos por una clase política que nos conducía a la miseria, mientras se enriquecía con la corrupción más descarada.

Después de ganar las elecciones, Chávez y su entorno se calificaron como revolucionarios e “inventaron” el socialismo del siglo XXI.

Con el tiempo es más y más evidente que aquello y esto no fue más que desfenestrar a una élite corrupta para sustituirla por otra élite aún más corrupta. Con el añadido del discurso manipulador que sigue a pie juntillas el guión de la “revolución” cubana.

La élite se enriquece pero le dicen a la población que ser rico es malo, acumular capital es aberrante y la revolución, ese paraíso en la tierra que soñamos, se realizará por obra y gracia de los nuevos gobernantes.

El resultado objetivo es el país rico más pobre del globo, con la tasa de inflación más alta (58%), los índices de inseguridad que lo hacen el tercer lugar más violento y una moneda que cada hora vale menos.

Sin embargo, la nueva élite insiste en mantener la “ilusión”, no porque quiera hacernos felices dentro de ella, sino porque la necesitan para seguir robando.

¿Y cómo la mantienen? secuestrando las instituciones, la libertad de comunicación y creando un cuerpo parapolicial de seguidores armados que juran defender la pseudorevolución (me niego seguir llamando revolución al esperpento de mis sueños) hasta la muerte.

¿Tenemos salida?

Yo soy una demócrata convencida y no alzo mi voz para salidas al margen de la constitucionalidad, no porque crea que la democracia sea buena, sino porque creo que es el menos malo de los sistemas de gobierno.

Ahora bien, ante la ruptura del país y su hundimiento a pasos agigantados hay una opción constitucional, un referendo revocatorio contemplado en la constitución:

“El artículo 72 de la Constitución venezolana de 1999 establece que  ‘todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables’. Ese referéndum, según la disposición constitucional, se podrá convocar una vez que haya transcurrido la mitad del periodo por el que el funcionario público fue elegido, siempre y cuando ‘un número no menor del veinte por ciento de los electores inscritos en la correspondiente circunscripción’ lo solicite.”

Pero tal figura ya fue usada una vez y sucedió que todos los venezolanos que firmamos para pedir su convocatoria, pasamos a formar parte de una lista negra, tristemente llamada la lista de Tascón, que era el apellido del diputado que la blandía en la asamblea para hacerle saber a todos los venezolanos que allí figurábamos que no podríamos escondernos ni debajo de las piedras.

Entiendo bien a la gente que hoy se negase a firmar tal petición, el miedo es libre y en este caso tiene una razón real.

Ante esta encrucijada nos hayamos.

Estoy aquí detrás de esta bandera y detrás de mí esta la fotografía del Wuaraira Repano (la montaña de El Ávila) con Caracas a sus pies que preside el salón de mi casa.

Escribo esto y lloro aunque mis lágrimas no ayudan a ninguno, muchos de ellos mis amigos y familia, que está en peligro en las calles del país donde nací.

La poesía siempre está en el dolor y la alegría. He vuelto a leer un libro de un poeta “comprometido” un poeta comunista, sí, pero de los de antes, como mi padre, como yo, fieles creyentes de la utopía.

Una utopía siempre será un lugar en ninguna parte,  aún así confío en que Venezuela puede superar esta hora oscura, que hemos aprendido de los errores que cometimos y que podemos, paso a paso y sin esperar milagros, encaminarnos a un Venezuela más justa, más segura, más próspera…

He aquí la siempre vigente poesía de Víctor (el chino) Valera Mora.

Maravilloso país en movimiento

 Maravilloso país en movimiento
donde todo avanza o retrocede,
donde el ayer es un impulso o una despedida.
Quien no te conozca
dirá que eres una imposible querella.
Tantas veces escarnecido
y siempre de pie con esa alegría.
Libre serás.
Si los condenados
no arriban a tus playas
hacia ellos irás como otros días.
Comienzo y creo en ti
maravilloso país en movimiento.
En Salamanca (España), el 20 de febrero de 2014
Anuncios

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Luciano Alegre dice:

    Mi pareja es venezolana, y leyéndote le estoy escuchando hablar a ella. Ojalá el futuro le depare a la preciosa Venezuela otra nueva oportunidad de ser lo que fue. Un saludo.

    1. Muchas gracias, Luciano. Ojalá la oportunidad sea para ser mejor de lo que fuimos.

  2. Ysidro dice:

    Lo que más detestaba de Chávez —posiblemente por haberlo conocido en España durante 22 deleznables años— es esa altavocía “socialista” que declaraba a los 8 vientos…Si Socialismo sólo hay uno, no quiero conocer más de ninguna nación habida ni por crear. En cambio, su figura humana, rebelde y combativa, me atraía como anzuelo a pez. Si Chávez, en lo económico, fue decente hombre de Estado, sólo me resta decir que sea Dios el que se apiade de toda una azarosa vida revolucionaria; soy de los que dicen que por un solo acto, el hombre más honrado y decente del mundo, acabará condenándose. De igual forma, por un solo acto en su vida, el mayor canalla y criminal que pudiéramos conocer o haber conocido, será salvo en el Juicio postrero. ¡Ahora podemos entender el Mal y el Bien en la película “Chacal”, con Richard Gere y Bruce Willis en papeles estelares!.

  3. Escribano dice:

    Mi compañera salmantina/venezolana. Estoy siguiendo tu blog… Me parece una cantera excelente de conocimientos. Excelente este escrito y te digo que ya empezaré a leerte con más frecuencias, gracias por compartir. Te invito a que sigas mi modesto blog, que tiene apenas 3 entradas, espero las disfrutes. dpariata.wordpress.com

    1. Gracias, te leeré con gusto, compañero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s