CINE CON VINO: VOLVER A VER “EL FESTÍN DE BABETTE”

Con motivo del 25º aniversario del estreno de una de las más grandes películas que tienen en su centro la gastronomía y el vino, mañana se repondrá en las salas en versión digital restaurada “El festín de Babette”

Esta película es un hito unánimemente alabado por quienes aman el cine, la cocina, el buen comer y el buen beber.

Me desagrada mucho que me relaten punto por punto las películas, no por el hecho de quitarme el placer de descubrirlo con mis propios sentidos, que también, sino porque creo que todas las obras de arte son intraducibles a otros lenguajes distintos a aquel para el cual fueron creadas. Así que no les contaré el argumento más que a grandes rasgos, los justos para sostener cual creo que es la grandeza de esta película y la razón por la cual es para mí la mejor de las que he visto sobre el tema.

La acción se remonta a 1871. En una lejana y gris aldea costera de Dinamarca. En medio de una geografía y un clima áridos. Se desarrolla una historia sencilla y profunda.

Dos hermanas solteras y solitarias recuerdan con nostalgia su juventud y las circunstancias que trajeron hacia ese fin de mundo a su criada francesa, Babette.

Martina y Phillipa son hijas del fallecido líder de una pequeña secta que cuenta con muy pocos adeptos. Llamadas así en honor a Martin Lutero y su discípulo Phillip Melanchthon, los preceptos del protestantismo más ortodoxo rige sus vidas.

Dos hombres, un joven oficial y un cantante de ópera, irrumpen por poco tiempo en la vida de ambas, pronto desaparecen, pero de diferentes maneras tendrán una presencia determinante en los acontecimientos del futuro.

«Las razones de la presencia de Babette en casa de las dos hermanas estaban en las profundidades más secretas del corazón». Así lo dice el narrador al principio del relato. No queda lugar a dudas, la cocina y el placer de compartir una buena mesa es un acto amoroso.

La llegada de Babette que viene de París huyendo de la guerra, llena los días de las dos hermanas de su cálida compañía y de apoyo en la preparación de las frugales comidas de ambas y de los pobres a los que dan de comer.

Hasta que un día, Babette recibe buenas noticias desde Francia y quiere agradecer la hospitalidad de las hermanas preparando para ellas y los miembros de su pequeña secta una gran cena “a la francesa”.

La anécdota es en sí misma demasiado simple. La magia de esta película radica en esa simplicidad, está en que convierte las pequeñas acciones en piezas perfectas que se engranan en una gran obra de arte.

La cena que Babette prepara se nos muestra en cada preciso detalle: la compra de los animales vivos, la bebida y de la cubertería, la preparación de la mesa con un mantel perfectamente planchado, la limpieza de los animales, la cocción, la puesta en el plato, el servicio hecho por el joven aprendiz, la combinación de cada plato con su bebida apropiada y el menú que nos ayuda a reconocer un general asiduo a la buena mesa parisina.

Además de cada uno de los detalles de la cena, también asistimos a las emociones que nacen en los comensales antes, durante y después del evento. Nadie nos los relata, los vemos es sus caras, en sus pesadillas, en el gusto sensual que nace en cada sorbo y cada bocado pese a la resistencia del puritanismo más exacerbado.

Esa es la magia de una buena mesa y esa es la magia de una buena película que nos hace presenciar un festín como si nosotros mismos estuviésemos invitados a él. El director nos sienta a la mesa y nos hace saborear de una cena que sólo se puede probar una vez en la vida.

La clave de la obra está en que al final sabemos que no hablaba de cocina y comida, sino de arte: “Un artista nunca es pobre mientras pueda hacer aquello de lo que es capaz.” Chapeau!

Menú del Festín de Babette:

  • Sopa de tortuga / vino amontillado.
  • Blinis Demidoff con caviar / Champagne, Veuve Clicquot, cosecha 1860.
  • Caills en Sarcophage (codornices rellenas de trufa negra dentro de una voul-au-vant con una salsa a base del vino con el que se sirve) / Clos de Vougeot, cosecha 1845
  • Ensalada de lechuga, radichio y endivias con nueces y vinagreta francesa / el mismo vino.
  • Selección de quesos franceses.
  • Tarta de cerezas frescas, frutas confitadas y una salsa de licor dulce.
  • Frutas: Lechoza, piña, uvas, dátiles, higos.
  • Café recién molido y Marc Vieux Fine Champagne en la sala de la casa.

Título original: Babettes gæstebud / Director: Gabriel Axel / Guión: Gabriel Axel, basada en la obra de Isak Dinesen / Intérpretes: Stéphane Audran, Bodil Kjer, 
Birgitte Federspiel. / Nacionalidad: Dinamarca / Género: Drama / Año: 1987
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